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Saturday, March 26, 2011

Encontrarás dragones

Ayer vi en el cine una película como hace tiempo que no veía ninguna. Se trata de una película sabia: una de esas películas que hay que ver una vez y que después hay que dejarla madurar en el pensamiento y en el corazón, hasta que su mensaje decida crecer en nuestro interior. Una película que enseña a vivir.
Es una película que algunos atribuyen al Opus Dei, otros dicen que va sobre el Opus Dei, otros sobre san Josemaría… que cada cual diga lo que le plazca. Yo digo que es una película muy bien hecha, con una técnica muy cuidada en cuanto a los planos, la fotografía, la ambientación y decorados, el vestuario, el ritmo… alcanzando momentos quizá poéticos. Una película que no aspira a recrear con la acción del argumento, sino a deleitar el alma con la profundidad de su mensaje.
Véanla y descubrirán un universo simbólico, un escaparate de la condición psicológica humana, un retrato del abismo interior que todos llevamos dentro y al que de vez en cuando nos asomamos, con extraña inquietud, para descubrir el vértigo que produce la altura de nuestra naturaleza y a la vez su bajeza. Para descubrir dragones, pero también ángeles.
En cualquier caso, una película que asombra porque reivindica el perdón, la esperanza de la reconciliación, la posibilidad de la redención. La manera en que nuestras acciones libres pueden salvar o perder vidas, elevarlas o hundirlas.
Sí, san Josemaría es un reclamo morboso para sus detractores, también la guerra civil del 36, pero lo primero no es más que un contrapunto (ficticio, todo sea dicho, puesto que ese personaje no es el san Josemaría real) de la historia principal; y lo segundo un marco circunstancial donde desplegar la tesis de su autor, sin pretensiones históricas, aunque muy logrado artísticamente y, a mi parecer, respetuoso con la sensibilidad actual hacia las facciones de la contienda.
Por todo ello, una película que merece la pena, siempre y cuando no se vaya a verla con pretensiones espectaculares, sino como lo que es, una película de autor, una obra de arte para reflexionar, de esa forma que sólo la estética consigue, acerca de nosotros mismos. 

Monday, December 29, 2008

Tierra o el cansineamiento global


De nuevo el cansino ese ha llegado a nuestros hogares, esta vez no con un altavoz y un afilador de cuchillos, sino en formato dvd y con un ecologista misántropo. Se trata del documental Tierra, que ayer me dispuse a ver con toda la buena intención de deleitarme con las hermosas imágenes de la naturaleza que recoge, acompañadas de la cálida voz de Constantino Romero, un clásico. Mi chasco fue descubrir nuevamente el repetitivo discursito del calentamiento global, asumido como un dogma incuestionable y además causado indudablemente por el hombre, un ser que parece encontrarse al margen del mundo, como segregado, que no pertenece a ese mundo maravilloso de animales, plantas y fenómenos atmosféricos.

Está bien que se proteja la vida del oso polar, y que un puñado de adinerados se dediquen a grabarlo en vídeo para que todos nos sensibilicemos con sus problemas. De verdad, así lo pienso, me encantaría que el oso polar, el mayor mamífero cazador terrestre, viva muchos años. Yo mismo soy un gran amante de la naturaleza. Por eso me encanta también que se conserve la especie humana, que se presenta como el terrible enemigo del planeta, entre otras cosas porque con sus cultivos en el sur de África, está quedándose con parte del agua de los exhaustos elefantes. ¿Por qué no se graba al exhausto niño que muere de malaria a causa de un agua insalubre que no se puede tratar por cuestiones ecológicas?

La vida del ser humano hay que defenderla con el mismo interés, al menos, con el que se defiende a los animales y a las plantas con las que un grupo de individuos (los que están en la escala superior del ciclo del ecologismo activo) hacen su negocio para vivir con todo el bienestar que les ofrece la sociedad industrial que critican. Mucho se puede discutir sobre esto, pero no me creo nada de las buenas intenciones ecologistas hasta que no los vea partirse la cara por el desarrollo de la vida del hombre, igualmente ecológica, peligrando actualmente desde su gestación hasta su fin, a causa de la amenaza del aborto, el hambre, el subdesarrollo, la explotación y la eutanasia. Entre otras cosas porque no resulta muy natural proteger a especies ajenas y destruir la propia.

No se puede decir mucho más en un artículo tan breve acerca de los argumentos del calentamiento global y del ecologismo, lo que sí se puede decir es que si es fácil manipular la información que nos llega de cosas tan cotidianas y comprensibles como la política local, las partidas de los presupuestos municipales, la concesión de suelo para la construcción... cuanto más con temas de física, biología y meteorología, de los que la gente de a pie no suele conocer más que cuatro nociones elementales y no siempre con mucho fundamento.

Wednesday, December 26, 2007

Piratas del Caribe 3


Esta mañana conversaba con un amigo acerca de la película del desconcertante Jack Sparrow, que habíamos visto la noche anterior, aprovechando el tiempo libre que nos proporcionan estas fiestas del cumpleaños de Jesús. Y resulta que mi amigo se sorprendía de que tan complicada y, por qué no, surrealista película hubiera sido de las más vistas de la historia del cine.

Efectivamente, sorprende que desde los parámetros de lo que constituye una buena película, quizá esta deje mucho que desear, aunque según mi criterio dichos parámetros deben considerar el género de la película, que aúna humor, fantasía y aventura, y la finalidad de esta –aparte de la comercial- que no sería otra que la de divertir a un espectador quizá cansado de tristes matanzas, muy verídicas eso sí, temas escabrosos, pastelones amorosos... La estética está muy conseguida porque cubre las expectativas de grandes y pequeños, y los efectos especiales son evidentes.

¿Y el tema de fondo? El amor. ¡Qué disparate! Una película que muestra el amor heroico y la conversión hacia el bien de un personaje egocéntrico y ruin. Me refiero al hecho de guardar fidelidad eterna a una mujer y al hecho de sacrificar la propia eternidad por el bien de otro. ¡Qué tontería! Tal vez es un contenido más profundo mostrar personajes vencidos por el fatalismo, realidades bien pegadas a la tierra, que eviten cualquier reflexión positiva acerca de la situación del hombre en la vida.

Sí, me gustó la película, no es la mejor que he visto, pero me parece buena. Buena porque hace reír ¡algo tan sano! Buena, porque muestra de una manera simbólica, con la leyenda del Holandés Errante –al más puro estilo de la tradición mitológica- la esencia del amor fiel, tan maltratado en estos tiempos ayunos en amor verdadero y rebosantes en rupturas matrimoniales; buena, porque rescata los más universales temas de piratas y marineros que han alimentado la imaginación y las ansias de aventura y trascendencia de toda una cultura occidental, desde los viajeros marinos argonáutas, Simbad, las novelas del XIX, las aventuras en los mares del sur de Stevenson y, por supuesto, nuestro excelente Baroja. El poder de atracción del mar sigue siendo el mismo incluso en la gran pantalla.

Sí. Me pareció bien. Es más, pienso que para lo que se proyecta en las pantallas últimamente conviene hacer más películas como estas, que hacen pensar al hombre sobre el modo de encontrar la auténtica felicidad y de elevar su pensamiento –y no solo durante las tres horas de la película- hacia las profundidades de la alta mar, hacia la sencillez de la condición humana, hacia el auténtico sentido de la aventura y la plenitud, siempre unido al sufrimiento, a la exigencia personal, a la entrega al otro y al desgarrón de la renuncia a nuestro pequeño mundo de comodidades.

Es alentador que la gente busque este tipo de cine de modo mayoritario y huya de las intelectuales obras de autor y de las españoladas al más puro estilo Almodóvar. Es alentador que en una sociedad donde se piensa poco, se busque la evasión a este tipo de fantasías. No obstante, sería una pena que se quede en evasión, y el mundo de Jack Sparrow se considere una quimera inalcanzable, simpática, pero inalcanzable. Y sería una pena porque todos los hombres tenemos que descubrir la misión que llenará de felicidad nuestras vidas, cada hombre tiene su Holandés Errante con su plaza de capitán esperando. Es una cuestión de libertad.

Friday, June 29, 2007

Apocalypto

Esta semana he tenido ocasión de ver una película que me despertaba una gran expectación debido a lo polémico de su estreno y a ser su director el tan difamado Mel Gibson, se trata de Apocalypto.
Ahora bien, antes de decir si me gustó o no esta película, tocaría posicionarse en contra de Gibson, que nunca fue santo de mi devoción, o quizá habría que decir que nunca me han parecido sus películas demasiado buenas… para lograr captar la benevolencia de mis lectores y ganar fuerza moral ante ellos cuando diga que la película me gustó bastante. Eso quizá haya quien lo haga, pues así lo he comprobado en diversos blogs y críticas cinematográficas. No diré yo eso. Me da igual el que Gibson me caiga bien o no, que me hayan gustado o no otras de sus películas, o que a mis lectores les guste. A mí me gustó la película y me gustó mucho. Y me gustó mucho porque, aparte de lo que digan sus detractores acerca de la veracidad histórica de los puntos más polémicos de la producción (los sacrificios humanos, la crueldad de un pueblo maya en decadencia, la brutalidad de algunas imágenes, etc), muestra un mundo en crisis de valores en el que irrumpen unos conquistadores de una cultura y raza muy distinta, pero que es capaz de elevar la cultura agonizante (en otros tiempos espléndida) y de dar de nuevo sentido y esperanza a un pueblo de hombres llenos de miedo.
Quien haya leído El laberinto de la soledad del Nobel Octavio Paz, oriundo de aquellas tierras norteamericanas, podrá objetar que la religión cristiana se logró implantar entre aquellas gentes por la lógica interna y cíclica de la religión de estos indios. Pues eso no me quita ni me añade razón. De todos modos me parece esta objeción una buena oportunidad para hacer mi particular –que no exclusiva- interpretación de los hechos: "quiso Dios que hubiese hombres en América, y que llevasen una vida humana y familiar, como presenta Gibson. Pero esos hombres organizados en una sociedad primitiva fueron encontrándose con el mal del pecado (intereses particulares, afán de poder…) y se fueron aplastando los unos a los otros. La religión se manipuló para servir a los fanatismos bárbaros de unos cuantos… Cuando el infierno parecía ser una realidad terrenal y los hombres justos y piadosos se pensaban abandonados por los dioses..., unos españoles, ¡unos españoles!, cuya fe había sido defendida a sangre y consolidada tras una providencial y milagrosa Reconquista, que hizo desaparecer uno de las instituciones más prósperas y poderosas del mundo medieval: el Al-Andalus (algo así como la inesperada desaparición de la Unión Soviética), llegaron gracias a Dios y consiguieron meter por la vereda de la caridad cristiana y del perdón a esos hombres deshumanizados por sus desmanes.
¿Me pregunto qué habrá detrás del papel trascendental de España en el mundo conocido justo en un momento histórico en el que Dios parecía tenerlo todo pensado para dar un paso de gigante en la propagación de la fe católica por todo el globo: ante la amenaza islámica en Europa y ante la degradación humana en América? Perdonen ustedes tan larga pregunta.
Algunos nativos mayas actuales protestan porque les parece ofensiva la imagen que Apocalypto ofrece de los indios mayas de entonces. También algunos judíos protestaron por la película de La Pasión, pero me pregunto qué habría sido de unos y de otros si el cristianismo no hubiera cambiando la mentalidad de tantos pueblos, haciéndoles reflexionar sobre la piedad y el perdón, la misericordia, la dignidad de la persona… Todos esos conceptos inexistentes en los códigos de derecho de la antigüedad, y que costaron la vida y el martirio de tantos cristianos. Cristianos que querían una sociedad tolerante, en la que se respetase la vida de todos, en la que las instituciones defendieran legalmente el culto a Dios, la diversidad de las personas, la igualdad… ideas bonitas que algunos laicistas se apropian y se atribuyen como si algún pagano se hubiese planteado esta sociedad de amor en algún momento antes de que un tal Jesucristo plantease eso de amar a los enemigos, de amarse los unos a los otros… más bien ese pagano se propuso aniquilar con sus humanas leyes a quien dijese semejante locura.
Nuestro mundo, nuestra Europa, nuestra España, es como es gracias a la cultura nueva que inició el cristianismo. Nuestros valores (la tolerancia, la integración, la igualdad, los derechos humanos) surgen de la cosmovisión cristiana. No se engañen, los romanos, los mayas, los judíos precristianos, no contemplaban semejantes sentimientos.
Por la semejanza con nuestra actual cultura en decadencia, con nuestra Europa sin valores, por nuestra España dividida, por la falta de proyectos comunes, por los individualistas relativismos y por la envidia incesante de nuestros conciudadanos, no me resisto a ver una cultura que agoniza, que no ve salida a su situación…
Buena película la de Gibson y muy buena fotografía, por cierto.