Se trata de crear un foro en el que se den opiniones alternativas al pensamiento único que nos imponen desde las grupos de poder institucionalizados
Wednesday, January 22, 2014
Derecho de la mujer a decidir matar a otro u otra
El juego de la igualdad
Wednesday, December 12, 2012
Paro, fracaso educativo
Friday, August 24, 2012
Vuelta al cole
Friday, June 29, 2012
Lectura escolar
Saturday, June 16, 2012
Yo soy una ONG
Monday, February 27, 2012
La fuerza de la razón
Wednesday, March 16, 2011
Granada Laica. Argumentos contra la Iglesia
Sunday, February 20, 2011
El corazón de las tinieblas
Saturday, March 13, 2010
La nueva idolatría

Sunday, January 17, 2010
traiciones y tradiciones
Escuchar a Teresa Fernández de
Sin embargo, yo y muchos más, todo el que viera los informativos del viernes, pudimos escuchar las declaraciones que el viernes hiciera la vicepresidenta en rueda de prensa justificando la asistencia de Zp a una mañana de oración en Guasinton (guasa sin ton ni son) invitado por el idolatrado Oh! bama. Y decía la ínclita que ellos –los americanos- tienen unas tradiciones muy distintas de las nuestras y que hay que respetarlas.
Me agarré al sillón, porque la tal señora, representante de zal gobierno, lleva dos Zegislaturas cargándose a golpe de ley las tradiciones del país, a saber, formación religiosa en las escuelas, matrimonio, familia, tabaco, trabajo -
¿por qué no decirlo?- unidad territorial, y el propio concepto de España, que tiene por detrás una larga tradición histórica (la Historia de España). Sencillamente incomprensible. Respeta las tradiciones de su vecino y destroza las nuestras, las suyas.
¿Sabe Fernández de
No comprendo por qué hay que respetar a unos y eliminar a otros (o enviar al margen, marginar). No comprendo qué depravación moral puede dar lugar a semejantes contradicciones, que por agravio comparativo, me ofenden.
Si es cazap o capaz de explicarlo que lo haga, pero sin enviar a una prepotente Pajín, que habla en los medio de comunicación a los españoles como desafiándonos, a la defensiva tal vez de nuestro sentido crítico que de antemano piensa ella que ha de estar a la contra (por algo será). Que hable Fernández de
Sunday, May 10, 2009
Reprobando la ciencia

Me quería apoyar en dos argumentos, los únicos científicos que conozco sobre este tema, para defender las declaraciones del Papa Benedicto XVI a favor de la vida y el amor humano y en contra del preservativo. Se trata del muy desconocido caso Uganda, único país africano donde se reduce el número de contagiados de SIDA hasta casi desaparecer y del más cercano caso de incremento de embarazo entre adolescentes en España, curiosamente desde la penúltima campaña publicitaria del Gobierno para usar el preservativo (la del póntelo, pónselo).
En el segundo caso es evidente (lo dicen las estadísticas del propio Ministerio de Sanidad) que desde que hay preservativo hay más promiscuidad y más riesgo de embarazo precoz (10.700 casos en 2007). Del mismo modo que puede haber embarazo con preservativo, la lógica me lleva a pensar que puede haber contagio de enfermedades de transmisión sexual. Conclusión de los expertos del Ministerio de Sanidad: hacer una nueva campaña del preservativo para adolescentes y repartirlos a diestro y siniestro [¿?].
En el primer caso, es evidente que el Gobierno de Uganda promocionó la abstinencia sexual entre los jóvenes y las relaciones esporádicas para disminuir la promiscuidad y así el riesgo de contraer el SIDA. Resultados: desciende el número de contagios según datos de la Organización Mundial de la Salud y de las Naciones Unidas. En los demás países el SIDA no solo se mantiene, sino que aumenta. Conclusión de nuestro Gobierno: hay que mandar más preservativos a África para evitar el contagio de SIDA [¿?].
No quiero interpretar esto, a cada lector lo dejo. Ahora bien, no sé cómo pueden llamar irresponsable a Benedicto XVI por defender al hombre y a la mujer africana del mercado del sexo, quien tan irresposable e irracionalmente aplica medidas en su contra, y a los datos me remito y no a argumentos morales.
Wednesday, February 18, 2009
Autobús ateo

Que nuestra paz interior se pueda ver alterada por una reducción de hábitos placenteros no necesarios para la subsistencia –consecuencia de tener que ahorrar una temporadilla- dice mucho en detrimento de una sociedad sin valores y sin virtudes, que a pesar de la crisis, no nos engañemos, sigue siendo opulenta, con perdón de la expresión.
Sin embargo, la historia de muchos pueblos, unos aún existentes, otros ya extinguidos, nos da una idea distinta del valor de la vida humana y de la existencia. Un valor no monetario. La vida se ponía al servicio de la sociedad y no de la satisfacción de los propios apetitos. Así, los ciudadanos atenienses se debían al ejército para servir a su ciudad, pero dejaban la lucha armada para cultivar el campo y recoger la cosecha. Los hombres más capaces de las sociedades medievales se dejaban la vida en la guerra. No tan lejano en el tiempo quedan los reclutamientos voluntarios en los Estados Unidos durante las guerras mundiales. ¿Qué valía, pues, la vida de una persona que se podía sacrificar en un combate de la forma más precipitada e ignorada? Un ideal. Un proyecto de sociedad que merecía la pena defender. Un remanso de paz para las generaciones futuras. Logrado el objetivo, el remanso de paz se pudre como el agua estancada y todo lo que en ella cae. ¿Así se pudre nuestra gente? ¿Qué hay hoy por lo que el hombre más preparado intelectual y técnicamente de la historia se aventure a entregar la vida? ¿El placer, la ausencia de dolor, el egoísmo en definitiva?
Probablemente Dios no exista, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida. Ese puede ser nuestro valor más excelso hoy, lo dice Dawkins y el transporte urbano. Pero hay quien cree en Dios, lo deja todo por Él y su vida es la única epopeya en favor de los demás que se ha escrito en nuestra cultura hedonista: el inconformista o el santo, según se mire. Pregunto al ateo en crisis: ¿seguro que es más feliz el que se queja por los euros que el que tiene un motivo para empeñar su existencia? Aunque sea a efectos prácticos, no merece la pena dejar de preocuparse para disfrutar de la vida, no al menos en el sentido del bus urbano.
Monday, January 05, 2009
Parque de las Ciencias de Granada

Omitiendo esta vez aquello que se podría criticar del Parque –que como cualquier otro proyecto siempre tiene algo mejorable-, pienso que es un ejemplo de limpieza, de orden y de buena atención de los empleados y monitores, y debo reconocer que cuando uno se retira del Parking paga con cierto extraño agrado el ticket, convencido de que la inversión mereció la pena.
Monday, December 29, 2008
Tierra o el cansineamiento global

Está bien que se proteja la vida del oso polar, y que un puñado de adinerados se dediquen a grabarlo en vídeo para que todos nos sensibilicemos con sus problemas. De verdad, así lo pienso, me encantaría que el oso polar, el mayor mamífero cazador terrestre, viva muchos años. Yo mismo soy un gran amante de la naturaleza. Por eso me encanta también que se conserve la especie humana, que se presenta como el terrible enemigo del planeta, entre otras cosas porque con sus cultivos en el sur de África, está quedándose con parte del agua de los exhaustos elefantes. ¿Por qué no se graba al exhausto niño que muere de malaria a causa de un agua insalubre que no se puede tratar por cuestiones ecológicas?
La vida del ser humano hay que defenderla con el mismo interés, al menos, con el que se defiende a los animales y a las plantas con las que un grupo de individuos (los que están en la escala superior del ciclo del ecologismo activo) hacen su negocio para vivir con todo el bienestar que les ofrece la sociedad industrial que critican. Mucho se puede discutir sobre esto, pero no me creo nada de las buenas intenciones ecologistas hasta que no los vea partirse la cara por el desarrollo de la vida del hombre, igualmente ecológica, peligrando actualmente desde su gestación hasta su fin, a causa de la amenaza del aborto, el hambre, el subdesarrollo, la explotación y la eutanasia. Entre otras cosas porque no resulta muy natural proteger a especies ajenas y destruir la propia.
No se puede decir mucho más en un artículo tan breve acerca de los argumentos del calentamiento global y del ecologismo, lo que sí se puede decir es que si es fácil manipular la información que nos llega de cosas tan cotidianas y comprensibles como la política local, las partidas de los presupuestos municipales, la concesión de suelo para la construcción... cuanto más con temas de física, biología y meteorología, de los que la gente de a pie no suele conocer más que cuatro nociones elementales y no siempre con mucho fundamento.
Thursday, July 10, 2008
Tiempo de silencio

Lo que agrava esta descarada contradicción, esta tremenda falta de vergüenza, es que aquellos a los que apoya el Gobierno democrático de una nación moderna están asesinando a niños incluso ya nacidos, con oxígeno en los pulmones (a los sucesos acaecidos me remito). Están aprovechándose de unas mujeres con problemas para sacar tajada económica. Y el Gobierno les apoya, y cambia esas leyes que se suponen que están para cumplirlas.
Y resulta que las leyes que promueve este Gobierno de santones laicos están resultando una excelente eugenesia que está acabando con los síndromes de Down, con las personas con malformaciones, con los “indeseados”, además a buen precio, y sin usar gases de efecto invernadero, como en Auswich. Lo malo es el resultado, que no es la selección de unos individuos arios, sino más bien chaparritos y vaguetes, y un poco gilipollas, por qué no decirlo, incapaces de decir “por favor”, de dar las gracias o de aprobar la ESO. Es que somos malos hasta para seleccionar. Y eso por no decir nada de la eugenesia de la LOE, que pretende exterminar cualquier mente con capacidad crítica, de abstracción o de análisis. Se pretende una selección de mentes planas que crean y repitan todo lo que escuchen por la tele.
A mí me escandaliza este Gobierno. Me tortura la conciencia ser ciudadano español, y desearía tener la oportunidad de irme a otro sitio. Sin embargo, es muy grave que un padre no matricule a su hijo en la asignatura de adoctrinamiento en la hipocresía-estupide z(p) socialista. Y es que claro, si esa asignatura consigue divulgar las ideas que pretende (sería de las pocas asignaturas donde los niños aprendiesen algo, lo que es meritorio en cualquier caso), entonces todos pensaremos que abortar a un individuo de 24 semanas es más progresista que abortar a uno de 10. En fin, si con algo así se puede salir a los medios de comunicación y hablar pontificando, en lugar de dimitir, es que en la sociedad que lo permite y vota, e incluso en la oposición, ha empezado a hacer efecto este “soma” que el socialismo inyecta en los ciudadanos como un veneno.
Wednesday, February 13, 2008
El legado de la tradición
La cultura, originariamente transmitida de modo oral debido al reducido número de individuos que conformaban las primitivas comunidades humanas, así como por sus escasos contenidos, fue paulatinamente conservándose en documentos escritos a causa del crecimiento de conocimientos –tantos, que peligraba su conservación en la simple memoria- y del aumento de la población. Así comenzó la Historia.
Referida a cualquier aspecto relacionado con el modo de desarrollar la vida humana (gastronomía, agricultura, ganadería, industria, etc.), la cultura alcanza su más profunda sabiduría, no en el aspecto técnico, sino en aquello que el hombre aprecia por encima de cualquier otra cosa: la consecución de la felicidad. El camino del hombre hacia la felicidad no es nada fácil, bastaría observar la cantidad de gente que no ha logrado ser feliz. En parte este camino no es fácil, porque se encuentra lleno de bifurcaciones a causa de esa característica del ser humano que es la libertad.
La cultura ha acumulado y transmitido unas reglas morales, antes asentidas como de sentido común, por ser común –universal- su reconocimiento, reglas que orientan la elección de la libertad. Muchos hombres y mujeres han comprometido su vida –a veces hasta la muerte- por descubrirlas y conservarlas en beneficio de las generaciones futuras.
Ninguna función debería ser más importante en una sociedad que la de conservar, aprender a interpretar y transmitir su legado cultural –la tradición- que dejaron sus antepasados más o menos directos. Precisamente se ha de cuidar mucho, pues gracias a este acopio de saberes prácticos y teóricos, la sociedad encuentra un peldaño desde el que tomar impulso para seguir creciendo y conoce, sin tener que probarla, cuál es la piedra en la que puede tropezar y cuáles son los daños que produce esa caída.
¿Dónde está la cultura de nuestra sociedad de hoy? ¿Dónde se conserva? Sin duda en las familias, donde se transmite de modo espontáneo y duradero, con la fuerza del prestigio moral, los conocimientos fundamentales para la supervivencia y los criterios para no ser desdichados en nuestras elecciones. Y en los libros, donde se escribe todo aquello relacionado con lo que otros ya han vivido (Historia), ya han pensado (Filosofía), o ya han sentido (Arte, Literatura...). Evidentemente, reconocer lo que otros nos enseñan exige un cierto grado de confianza y de humildad. Sin embargo, cuando el legado ha sido donado por gente de fiar, hasta el punto de haber dado su vida por conservarlo (tantos padres y madres de familia, militares, investigadores, mártires y santos, etc.) rechazar su doctrina de plano o intentar comenzar de nuevo no tienen más explicación que la soberbia y un criticismo furibundo disfrazado de un falso espíritu crítico.
El que desdeña la tradición, desconfía. El que desdeña la tradición cae en la trampa de querer probar esa piedra en la que otros ya han caído.
En estos tiempos, parece que ser progresista es sinónimo de rechazar la tradición y luchar por su destrucción. La doctrina de siempre es etiquetada como moral de otros tiempos, y los clásicos son condenados al rincón de la erudición y el elitismo. Parece que la educación quiere prescindir de las humanidades, y la Filosofía y la Literatura son desplazadas por los conocimientos de índole técnica e instrumental, relacionado con el pensamiento lógico matemático. Un Gobierno que dirija al país por este camino lleva a la sociedad –bajo la bandera del progreso, curiosa paradoja- hacia su “deseducación” en el terreno del la moral y costumbres, es decir, en el aprendizaje de la buena elección el hombre volvería al origen de los tiempos, a una época donde todo conocimiento heredado habría sido olvidado, ocultado o destruido. No obstante, en esta nueva Edad de Piedra moral, el hombre contaría con los medios más ricos que la técnica humana haya jamás conocido, un instrumento esta nueva ciencia, que en manos de un ser como el nuevo hombre que se pretende, podría irremediablemente volverse contra su propio autor.
Me pregunto, pues, si no será este el momento de releer esos libros como Un mundo feliz de Huxley o el Fahrenheit 451 de Bradbury. Quizá estos libros conserven una enseñanza que aún nos podría ser de provecho en estos tiempos modernos.
Friday, January 04, 2008
Suspenso en democracia

En fin, que en un Estado democrático la iniciativa debería ser de los ciudadanos, no de un grupo elitista –en cuanto grupo pequeño, no, a la vista está, en cuanto a la posesión de capacidades superiores- que señala a su pueblo qué es lo más conveniente. Lo digo porque resulta que la legislatura de súper Z ha coincidido con la que mayor número de manifestaciones ha contado en contra del Gobierno y, además, siendo algunas de éstas las más numerosas jamás vistas en nuestras calles y las más cívicas, respetuosas y alegres y positivas.
La manifestación de la familias, más de lo mismo: se rebaja el número de participantes de modo que parece incluso ridículo, se desoyen y desestiman las peticiones ciudadanas, y lo más insólito, se ataca a los ciudadanos desde el mismo Gobierno, es decir, se abre un enfrentamiento directo con los ciudadanos.
Sepan esos preclaros políticos -tan paternalistas que nos señalan dónde está la verdad, quiénes son los buenos y quiénes los malos, y cuáles son las tradiciones y costumbres que deben tener los españoles, sin que nadie se lo pida y sin ser esa su función-, que detrás de los manifestantes siempre hay un grupo mayor aún, que comparte esas peticiones e ideas, y que por diversos motivos no han llegado hasta presenciarse en la calle, por ejemplo yo. Y que incluso si fuera una minoría –como se ha visto que no es-, no entiendo por qué motivo esa “minoría” es menos digna de ser escuchada y tenida en cuenta que la minoría nacionalista y terrorista que tanto por saquillo están dando a la soberanía e integridad de la nación que llamamos España, y que se asienta sobre unos valores que los españoles queremos conservar y transmitir.
Saturday, October 20, 2007
Una verdad ¿incómoda?

La historia debe ir hacia delante, romper los moldes y no tener miedo a que surjan nuevas circunstancias y nuevas sociedades, dirán nuestros ilustrados progresistas. Bien, entonces por qué no aceptan que la Naturaleza debe seguir su camino y no intentar conservar eternamente el estado actual de ¿equilibrio? en el que se encuentra. Hay que ir hacia adelante y no tener miedo al calor, al deshielo, a la muerte de osos polares, o a la sequía y desertización. La naturaleza está cambiando, como lo lleva haciendo desde siempre –la Ley de Memoria Histórica debería revisar las glaciaciones- y la Junta de Andalucía y súper ZP –ahora sólo zúper Z-, parecen no querer ser progresistas y se vuelven conservadores hermanándose con la verdad incómoda de Al Gore, ¡lo que son las cosas! ¿Por qué no puede ser mejor un Medioambiente diferente? ¿Qué valor absoluto hay en este clima que se deba salvaguardar de un modo tan urgente?
Desde esa lógica, tan relativa es la sociedad como la Naturaleza, además, en ambas interviene el hombre de un modo decisivo ¿A qué entonces esa doble actitud?
Monday, October 08, 2007
Un proyecto, por caridad
En esta ocasión me gustaría pedir a los señores políticos que tanto nos “cansinean” con sus intervenciones públicas que dejen ya de denunciar y acusar la malísima y paupérrima gestión de unos y de otros partidos y que se dediquen a pensar, a dar ideas, a ilusionar con sus proyectos, a incentivar la responsabilidad ciudadana, o al menos facilitarla. Es por ejemplo el caso del PP, que dice verdades como templos respecto al modo de gobernar, tan opinables como las del PSOE que nos gobierna.
Todo está muy mal, dicen. Ciertamente, a mí me parece que bastantes de las decisiones del gabinete ZP son aventuradas, paradójicas e incluso absurdas y contradictorias. Es bastante probable, no obstante, que todos esos disparates en materia de educación, política territorial, relaciones internacionales y delicados asuntos de bioética y moral como la investigación con células madre, reproducción asistida, etc., respondan a un proyecto bien definido, y no a dar palos de ciego; otra cosa es que este “nuevo Adán” no diga cuál es el proyecto que tiene entre manos –él sabrá por qué-, y que juegue al despiste.
Puede ser, pero no es excusa para desarrollar una política a la defensiva, de huida hacia adelante. La oposición al Gobierno, si de verdad se considera portadora de unos valores nacionales made in Spain, debe comprometerse con ellos y ser capaz de ilusionar a los ciudadanos con esa España diferente que ellos propagan sin especificar de qué se trata. Por mi parte entiendo que la España del PP es una España de color amarillo y rojo, muy bien; perseguidora del terrorismo, muy bien; con una política hipotecaria mejor que la actual -eso dice-, y me parece muy bien. Pero ¿eso es un concepto de España? Si me quieren vender la burra que se mojen, que me digan qué España quieren, qué España es esa que hay que preservar de los nacionalismos, qué valores y qué tesoros culturales hay que merezcan la pena luchar por ellos y que realmente enriquezcan la vida de una persona. Desde luego por los tres anteriormente citados yo no doy un voto ni me comprometo, sería como comprometerse con una hipótesis formulada con datos inciertos. Mucho me temo que el PP tampoco tenga ningún proyecto, o si lo tiene, que no responda a una visión de conjunto, y si la tienen, que no se atrevan a mostrarla.
Quien sólo sabe enseñar los dientes cada vez que algo le disgusta, aparenta ser una criatura que viviría mejor si el otro no existiera, y eso es inadmisible. Mal Gobierno tendría España si sujetos así acceden al poder siguiendo tan violenta estrategia. Pienso que la verdad hay que mostrarla, no imponerla. En fin, tampoco quiero con esto hacer un alegato en favor de la triste política socialista, que sólo ofrece más de lo mismo, pero que en este caso no será el objeto de mi crítica. Lo único que me gustaría como ciudadano cualquiera que soy, es que los políticos cumplan su función y se pongan al servicio de la sociedad con su trabajo, en lugar de realizar una analfabeta política de acoso y derribo que llega a resultar un insulto a la inteligencia de la gente sencilla, de la gente que aspira a poder desarrollar su vida familiar y su trabajo con libertad y seguridad, sin temer los problemas inventados con que nos amenazan políticas tan precarias y subsidiarias de “profesionales” muy mal preparados.
Lo único que pretendo formulando esta utopía es que no nos tomen por necios, y si lo hacen, porque realmente piensen que lo somos, que no nos bombardeen con su presencia continua en telediarios y noticieros. La sociedad la componen y la mueven los ciudadanos, en una democracia ellos deberían llevar la iniciativa, no los cargos públicos, al servicio de tal iniciativa.








